El suelo es un organismo vivo que necesita biodiversidad para mantenerse saludable. Incorporar materia orgánica es clave para fomentar esa diversidad y mejorar sus condiciones físicas, químicas y biológicas. Una de las formas más efectivas de hacerlo es mediante la aplicación de compost.
Beneficios del compost en el suelo
Agregar compost mejora la estructura del suelo, incrementa la disponibilidad de nutrientes, regula el pH gracias a su efecto buffer y atenúa las variaciones térmicas estacionales. Sin embargo, durante el otoño y a medida que se aproxima el frío, es importante complementar esta práctica con el uso de mulch o cobertura vegetal.

Mulch con hojas secas: una estrategia esencial en otoño
Aprovechar las hojas secas que caen de los árboles para cubrir el suelo es una técnica sencilla y eficiente, con múltiples beneficios:
- Regula la temperatura del suelo.
- Protege los microorganismos que habitan en la capa superficial.
- Mejora las condiciones para el desarrollo de las raíces y el crecimiento de las plantas.
- Contribuye al mantenimiento de la humedad, reduciendo la evaporación.
- Amortigua el impacto directo de la lluvia, evitando la compactación.
- Actúa como barrera frente a la erosión.
- Suprime la germinación de malezas si la capa supera los 3 cm de espesor.
Incorporar estas prácticas en la planificación del jardín o del espacio verde permite conservar la vida del suelo y favorecer un ecosistema más equilibrado y resiliente.
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